Fraudes, identidades sintéticas y normativas KYC exigen nuevos estándares. Validar cuentas bancarias es hoy una práctica esencial para construir confianza, reducir riesgos y cumplir con las regulaciones más exigentes.
En la última década, el sistema financiero ha experimentado una transformación acelerada. La digitalización masiva de servicios, el crecimiento de las fintechs y la expansión de los pagos instantáneos han abierto puertas al acceso bancario. Pero también han expuesto grietas estructurales: vulnerabilidades en el onboarding digital, aumento del fraude y presiones regulatorias crecientes.
La validación de cuentas bancarias, antes vista como una herramienta operativa, se posiciona ahora como una capa adicional de protección, cumplimiento y eficiencia para instituciones financieras en América Latina y EE.UU.
Digitalización sin validación: un terreno fértil para el fraude
La evolución digital no solo permitió que más personas accedan a servicios financieros; también facilitó el fraude.
- TransUnion reporta que el 6.5% de las aperturas de cuentas digitales presentan indicios de fraude.
- Se estima que solo en EE.UU., las identidades sintéticas representaron pérdidas por USD 3.200 millones durante la primera mitad de 2024.
- Los fraudes por pagos autorizados (APP) alcanzarán los USD 6.100 millones globales para 2028, con el 80% ocurriendo en entornos de pagos instantáneos.
Estos números representan señales de alerta que exigen un rediseño estructural de los puntos de entrada al sistema financiero.
Validación de cuentas: una respuesta técnica a un problema sistémico
La Validación de Cuentas Bancarias permite confirmar, en cuestión de segundos, que el nombre del titular coincide con el número de cuenta proporcionado.
Este paso, aparentemente simple, tiene un impacto profundo:
- Previene la creación de cuentas con identidades falsas o robadas.
- Evita que fondos sean transferidos a cuentas fraudulentas.
- Proporciona evidencia de cumplimiento ante auditorías regulatorias.
Su implementación en el onboarding digital establece una línea de defensa temprana que reduce significativamente los riesgos operativos y reputacionales.
Validación de cuentas en KYC y AML: más que una obligación, una oportunidad
La sofisticación del delito financiero ha llevado a los gobiernos y entes reguladores a exigir mayor rigurosidad en los procesos de verificación.
Las regulaciones de “Know Your Customer” (KYC) y Anti–Lavado de Dinero (AML) hoy no se limitan a conocer al cliente, sino a conocer y validar los datos bancarios asociados.
- Validar cuentas desde el primer paso permite cumplir con estas exigencias sin fricción.
- También permite anticiparse a reformas regulatorias que, como en Europa (VoP) o Reino Unido (CoP), ya son mandatos.
Experiencia del cliente y ventaja competitiva: cuando la seguridad se convierte en diferencial
La validación no solo protege: también mejora los servicios.
Cuando se realiza en tiempo real y de forma transparente para el usuario:
- Disminuye el tiempo de onboarding.
- Reduce errores manuales.
- Aumenta la percepción de seguridad.
En un contexto donde 1 de cada 4 clientes abandona a su proveedor tras ser víctima de fraude, garantizar seguridad sin fricción se traduce directamente en retención y lealtad.
Validación como infraestructura crítica
En la economía digital, no basta con habilitar accesos. Hay que construir estructuras que garanticen que esos accesos son seguros, confiables y sostenibles. Validar cuentas bancarias no es solo una mejor práctica: es un nuevo estándar.
En Prometeo, ofrecemos una solución cross-border que permite validar cuentas en más de 1200 instituciones financieras en Latinoamérica y EE.UU., vía API o sin necesidad de integración técnica.
Prepara tu institución para los desafíos presentes y futuros.